-Gracias por compartir y dar a este pequeño reino ambulante corazón y alas propias. Bienvenidos-
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ESPECTÁCULOS EN CARTEL


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barbas azules, zapatos rojos

(A partir de textos de Clarissa Pinkola Estés)

La mujer ingenua representa el potencial creador de la psique. Al principio Barba Azul le da miedo y ella se muestra recelosa, pero poco a poco se convence de que Barba Azul no es peligroso, sino sólo extraño y excéntrico. La ingenua psique rechaza la sabiduría interior.

-Pero qué tonta soy, por qué me desagrada esa barbita azul.

Este error de apreciación es habitual en una mujer joven cuyos sistemas de alarma aún no se han desarrollado. Como los lobeznos, las mujeres necesitan una iniciación en la que se les enseñe que los mundos interior y exterior no siempre son unos lugares placenteros. Muchas mujeres ni siquiera han recibido las lecciones básicas que una madre loba le da a sus crías acerca de los depredadores, como por ejemplo: Si es amenazador y más grande que tú, huye; si es más débil, decide qué quieres hacer; si está enfermo, déjale en paz; si tiene púas, veneno, colmillos o garras afiladas, retrocede y aléjate en dirección contraria; si huele bien, pero está enroscado alrededor de una mandíbulas de metal, pasa de largo.

Lo malo es que el ego desea encontrase a gusto y el ansia de lo paradisíaco combinada con la ingenuidad no nos permite alcanzar la satisfacción, sino que nos convierte en alimento para el depredador.

Supongamos, por ejemplo, que una mujer ingenua se equivoca una y otra vez en la elección de su pareja. En algún lugar de su mente ella sabe que esta pauta es inútil, que tendría que abandonarla y seguir otro camino. Muchas veces incluso sabe lo que tendría que hacer, pero una especie de hipnosis de tipo Barba Azul la induce a seguir la pauta (auto)destructiva. En la mayoría de los casos la mujer piensa que, si insiste un poco más en la antigua pauta, la sensación paradisíaca que anda buscando aparecerá en un abrir y cerrar de ojos.

El deseo de encontrar el paraíso induce a la mujer a casarse con Barba Azul, el traficante de drogas de los éxtasis psíquicos.

Sin embargo, aunque una mujer esté muerta de cansancio por culpa de sus lamentables luchas, cualesquiera que éstas sean, y por muy grande que sea su hambre de alma (gemela), tiene que planear la fuga y esforzarse por salir adelante. Ésta es la iniciación más profunda, la iniciación de una mujer en la utilización de los sentidos instintivos que ella tiene para identificar y desterrar al depredador.

La amenaza del hombre oscuro es una advertencia para todas nosotras: si no prestas atención a los tesoros que posees, éstos te serán arrebatados. Las mujeres suelen matar sus naturalezas enteramente originales, creativas, espirituales y salvajes en respuesta a las amenazas del depredador. Por eso las mujeres se convierten en esqueletos y cadáveres en el sótano de Barba Azul.

La conciencia es el medio de escapar de la tortura. Es el camino para huir del hombre oscuro.

Si deseas recuperar a la Mujer Salvaje, no permitas que te capturen. Con los instintos bien aguzados para no perder el equilibrio, salta donde quieras, aúlla a tu gusto, toma lo que haya, averigua todo lo que puedas, examínalo todo y contempla lo que puedas ver. Baila con zapatillas rojas, pero cerciórate de que son las que tú has hecho a mano.

-Ilustración de Stefano Morri-

“Quien no sabe aullar no encontrará su manada”

11 comentarios:

Madame Vaudeville dijo...

Como B.S.O, "Ojo de culebra", intepretada por Lila Downs y la Mari, de Chambao.

Alma naif dijo...

Interesante... muy instructivo ...
al menos para mí que creo estar en el grupo de las mujeres ingenuas...
Besos a tu alma y gracias por dejarme conocer tu casa!!!

rombo dijo...

Uauuuu, que texto, imagen, todo !!! Ha estado genial.

alba dijo...

Auuuuu!!! En esas andamos... en encontrar a la manada, aunque tú ya eres parte importante ^_^
Besos amiguita. Muak! ♥

Devi Atma Kaur dijo...

Maravillosa Pinkola Estés y sus mujeres corriendo con lobos. Gracias por compartir, bella.

miguel dijo...

Ey, yo no tengo barba azul... y si me tengo que poner zapatos rojos... pues me los pongo!!! :)(Me siento raro como único hombre entre tanta mujer hablando de hombres, jeje)
Besos preciosa!!

Madame Vaudeville dijo...

Gracias a tod@s por ser una parte importante de la manada! :D
Besos con zapatillas rojas y sin barbas azules!!

Espérame en Siberia dijo...

¡Enhorabuena, hermosa! Qué joya de texto.

Siente un gran, gran abrazo desde Siberia.

Francis dijo...

Buf!! Demasiado trascendental para mí, madame... La imagen, una delicia. Abrazos fuertes

Madame Vaudeville dijo...

Jejeje, pocos hombres de han atrevido a comentar, Fran!!
Y siempre agradeceré que vengan ustedes porque, aunque no escriban nada, están aquí de corazoncito :)

Capitán Smith dijo...

Delicioso. Referescante. He pasado un rato estupendo, Gracias Madame. Me gustan sus escritos.