-Gracias por compartir y dar a este pequeño reino ambulante corazón y alas propias. Bienvenidos-
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ESPECTÁCULOS EN CARTEL


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essa moça ta differente

Queridos espectadores, porque admiro el trabajo de Gustav Klimt y éste no podía faltar en la Galería de Arte del cabaretito; porque me encanta la fotografía y descubrí hace poco a Carol Gamarra y Mario Ville, un dúo de artistas de la imagen que, juntos, se llaman Kattaca y también adoran a Klimt, les presento esta pequeña selección de obras.

¿Qué les parecen las creaciones y las recreaciones?



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Tienen más esencia de Klimt AQUÍ

amén


A PRIORI quiero decir que todo cuanto aquí escriba será obra de mi loco ALTER EGO. Lo sé, lo sé, MEA CULPA; a veces me sorprendo tanto de mis propias reflexiones que debería de usar un ALIAS o decirme a mí misma eso de VADE RETRO para no escribir tonterías. Pero las hago, como ésta. ¿Y por qué? Porque mi lema es CARPE DIEM y, aunque a veces me quede IN ALBIS, logro convivir e intentar comprender al RARA AVIS que hay dentro de mí. Por todo ello, y tras regalarme un EGO TE ABSOLVO antes incluso de saber qué voy a escribir, por si acaso, procedo IPSO FACTO con el espectáculo literario de hoy. Y es que quiero hablarles del pensamiento. Todos ustedes conocerán la expresión COGITO, ERGO SUM (pienso, luego existo). Pues eso, que todos tenemos un pensamiento, al menos, PER CAPITA. Y es por ello que quiero plasmar, MOTU PROPRIO, todo aquello que, PER SE, se me pasa por esta cabecita loca de cabaretera. Es VOX POPULI que escribir es, para mí, un MODUS VIVENDI, por lo que intentaré reflejar, GROSSO MODO, en este gran papel virtual, IN SITU en este pequeño cabaret, el STATUS QUO de mi pensamiento. Así, rápidamente, como aquel que decía VENI, VIDI, VICI, expondré la flor que guardo en la cabecita. Procuraré recogerla nada más brotar en mi cerebro, para pillarla IN FRAGANTI y que sea todo naturalidad y frescura. Y lo haré EX PROFESO para todos ustedes, mis queridos espectadores. Tal vez la flor de mi pensamiento sea demasiado SUI GENERIS. Puede que en su exposición al sol cometa algún LAPSUS LINGUAE, que enfrente verdades VERSUS deseos frustrados, que sean los IDEM los que se conviertan en verdades, ET CETERA. Por supuesto que podrán reflexionar sobre todo ello A POSTERIORI, aunque no es condición SINE QUA NON que lo hagan.

POST DATA: No se venguen de mí en sus comentarios si no han entendido nada de nada... Siempre odié eso del QUI PRO QUO, ojo por ojo y diente por diente...


A mi profesor de Latín, IN MEMORIAM.
Porque yo también lo fui hace tiempo...
REQUIESCAT IN PACE.

(Y antes de que me den una colleja por tanta tontería junta,
hago MUTIS por el foro.)

cerrado por vacaciones



... hasta que se llene mi baúl de sueños
de paisajes y de almas,
de melodías y versos,
de color y aromas nuevos

parto en un viaje largo
pero prometo volver
les quiero

giochi di lettere

Queridos espectadores, Miss Parker (http://minaturalpacifico.blogspot.com/) me propone este juego. Les pongo en antecedentes, aunque la cadena queda aquí finalizada con mi pequeña aportación en el último número, el 50. Justo llega a mis manos para que sea yo quien decida cómo acabar la "partida"... Disfruten del relato colectivo.

REGLAS

1. Cada persona invitada continuará la historia escribiendo unas frases. Delante de ellas pondrá entre paréntesis su número de turno (el siguiente al último que vea). Es decir, se copia toda la historia, primero las reglas y luego las frases (con los números) de los demás, luego se pone el nuevo número de turno y luego las frases.

2. Después se nomina a otras dos personas.

3. No se puede nominar a la persona que te nominó ni a una a la que ya nominaste en un turno anterior (si lo tuviste).

4. El blogger que escriba el turno 50 terminará la historia y la mandará al email leinad19xico@hotmail.com




(1) Era impensable, no me lo podía creer, mi mente daba vueltas una y otra vez y no conseguía ser consciente de lo que había pasado, ya no había vuelta atrás, era todo tan confuso. Miré durante unos instantes el martillo ensangrentado, lo envolví en un paño que encontré en el primer cajón de la cómoda y lo escondí en el fondo del armario.(2) A los tres minutos me encontraba en la calle, necesitaba airearme, pensar... En aquellos momentos mi mente aún no estaba preparada para ello...(3) El aire gélido de la mañana cortaba mi rostro como un cuchillo acerado, aún sentía en mi pecho el ritmo acelerado de mi corazón sobresaltado por los espeluznantes hechos que había, en fracciones de segundo, vivido... Aún no podía explicarme cómo demonios había llegado el martillo hasta mis manos y por qué reaccioné de la forma tan brutal como lo hice...(4) Sólo sé que había acabado todo, que era el fin de mi tortura y el comienzo de una vida mejor. Por primera vez, me sentí libre.(5) Había logrado lo que estaba deseando hace mucho tiempo. ¿O realmente yo no lo había deseado nunca?(6) Solamente las circunstancias me habían hecho llegar a aquel extremo en el que me encontraba. No, seguro que detrás de todo aquello había una fuerza misteriosa que me apoyaba.(7) La pregunta era: ¿Por qué? Sacudí la cabeza. No me debía engañar por mas tiempo, no, yo ya sé mi verdad, pero al estar dormitando tantos segundos de mi vida me va a costar desperezarla. (8) Tal vez, la bruja de mi suegra no merecía brecha de tales dimensiones en su cráneo. Sin embargo, por una vez, creía haber hecho lo correcto.(9) Por otra parte, si yo no la hubiese atacado a ella quizás ahora sería yo la víctima. Porque a decir verdad la relación con mi suegra siempre había sido de amor-odio.(10) Pero ya había pasado todo y no era hora de pensar en "si hubiera sido de otra forma". Ahora tenía que explicarle a mi pequeña hija Andrea que ya no vería más a su malvada y querida abuelita.(11) Sentí un ruido lejano, parecían las agujas de un reloj y esto hizo que me sobresaltara. Estaba un poco aturdida, ¿se trataba sólo de un mal sueño?(12) Me dirigí al último cajón donde creía haberlo guardado y toqué algo frío y húmedo. Algo extrañamente húmedo en un cajón.(13) Retiré la mano instantáneamente, me asusté, aquel objeto no me resultaba familiar, pero la duda me carcomía por dentro. La eterna lucha entre la curiosidad y la prudencia, pues yo, en el fondo, sabía que debería cerrar ese cajón para siempre y olvidarme de lo que había tocado, pero no fui capaz de resistirme y volví a introducir temblorosamente la mano.(14) Mientras cientos de instantes paseaban fugazmente por mi cabeza, pensé que lo tenía todo embrollado, estaba perdida. Me había metido en un montón de negocios insensatos en lugar de pensarlos despacio y con método.(15) Las facturas de los gastos de mi propia casa y de mis aventuras en el juego se acumulaban hasta el infinito... Suspiré y me dispuse a esconder todos los rastros de mi acto.(16) He de limpiarlo todo antes de que lleguen mi marido y mi hijo. Arrastré el cadáver hacia la bañera de la planta de abajo.(17) Una sonrisa fugaz asomó en mi rostro cuando pensé que, a pesar de que tenía a mi suegra por una cabeza dura, su cráneo se rompió con bastante facilidad. Supongo que casi cualquier cosa se rompería con facilidad con un martillo de acero tan pesado.(18) La vieja bruja hacía un ruido peculiar al ser arrastrada por el suelo, ni siquiera notaba su peso muerto, a decir verdad, una vez muerta, mi suegra tenía el peso de un pajarillo. Era algo casi tierno, si no hubiera sido por la masa sanguinolenta que era una parte de su cráneo, su cara era la de una amable anciana que hace pasteles para sus nietos y se reúne para jugar al bridge con sus amigas los viernes por la tarde, cada una cometiendo la locura de beberse una copita de jerez.(19) Mi suegra no jugaba al bridge, es más, tenía dudas de que hubiese jugado alguna vez a algo, que hubiese sido una niña alguna vez, inocente y sin tanto rencor por dentro. Siempre recordaría aquel gesto duro, severo y aquellos comentarios mordaces pero revestidos de azúcar; aquellas miradas condescendientes.(20) Su sonrisa... su sonrisa llevaba al mismísimo demonio dentro. Desde luego, mi marido nunca supo nada de mi angustia, de mi rabia al ver que su madre me despreciaba, que me consideraba una aprovechada que no valía ni para limpiarle los zapatos a su hijo.(21) Aún recuerdo el día de mi boda, con mi madre, mis hermanas y mis primas revoloteando alrededor de mi cuarto y en el que habría de cambiarme. Mi suegra estuvo diligente con todas ellas, les sirvió deliciosos pastelillos entre sonrisas y comentarios cómplices.(22) Pero mi tocado no aparecía. Mi hermana iba a ser la encargada de peinarme y me había regalado un tocado muy bonito, nada extravagante, algo sencillo.(23) Recuerdo cómo mi suegra aplaudió la ocurrencia de no contratar una peluquera, recuerdo el "qué encantador". El tocado no apareció aquel día, suerte que compramos otro igual gracias a mi paranoia y cuando metí la mano en aquel cajón... lo encontré, intacto, un poco amarillento, pero con la etiqueta puesta aún.(24) Como una burla desde el más allá. Apretaba el tocado con mis manos ensangrentadas, me daban ganas de coger aquel martillo y destrozar cada uno de los huesos, y la carne... pero habría que limpiar más y suficiente trabajo en vida había dado aquella dichosa mujer.(25) Gracias a Dios, mi marido era un tipo que se tragaba todas las series de policías del universo, solo necesitaba lejía para la sangre, su asquerosa y maldita sangre, tan espesa y pegajosa como ella lo fue en vida. Y sosa, mucha sosa, con sosa y agua su cuerpo se desharía en horas, lo que pasa es que era más difícil lo de la sosa, porque es imposible retener a mi familia de no entrar en el baño...(26) Lo de eliminar la sangre era sencillo, lo de eliminar su cuerpo era más complejo. Ni muerta me iba a dejar vivir.(27) Pasada una hora parecía que no había ocurrido nada, todo rastro de sangre que pudiera haber dejado esa bruja me había encargado de hacerlo desaparecer, pero seguía sin saber qué hacer con su cuerpo. De repente recordé cuántas veces nos había hablado de aquella casita que había heredado en su pueblo y a la cual nunca quiso llevarnos pues "estaba muy lejos".(28) Yo sabía perfectamente que era una vil excusa pero Carlos nunca admitió que tuviera razón, y si su madre decía que era una paliza llegar allí, por más que estuviera solo a poco menos de hora y media de la ciudad, ni siquiera insinuaba que él creía lo mismo que yo. Sin más dilación me puse en movimiento, y al cabo de un rato me encontraba al volante de nuestro coche camino del pueblo y su casa, con ella envuelta en bolsas de plástico en el maletero, una pala y a su lado la sosa que me ayudaría a sacarla de nuestras vidas para siempre.(29) Mas, ¡qué juguetón el destino!, me tenía reservada una sorpresa. No bien hube enfilado la carretera que me sacaría de este embrollo, acaso tan excitada por los sucesos recientes que no presté atención al pie derecho, unas sirenas llegaron a mis oídos, la luz roja y azul en mi retrovisor, la voz que me da el alto: la policía.(30)A través del retrovisor, observaba con angustia el paso firme del agente que se acercaba al coche con una mano puesta en su cinturón, junto al arma. Me pidió que saliera del vehículo y en ese momento me sentí como el personaje de Javier Bardem en No es país para viejos: tenía muchas ganas de hacer desaparecer al policía.(31) Pero me reprimí. Salí del coche con la ansiedad mordisqueando sañuda los pliegues de mi estómago. Alcé la vista, le miré a la cara y contuve el vómito. No podía ser él. Era imposible.(32) Me soníó al instante. En su gesto no había incicios de sospecha, sólo había sorpresa y alegría por verme después de tantos años.(33) Vaya sorpresa, dijo, nunca pude imaginar que las casualidades llegasen a confabularse tan oportunamente, fijate que he tenido que sustituir a uno de mis compañeros, enfermo, y he visto que tu coche lleva el maletero mal cerrado al circular detrás de ti. Me quedé helada... hacía veinticinco años que no nos veíamos, desde el día antes de mi boda, en que decidí casarme con el ferretero, en lugar de con el policía... hubiera podido liquidar a mi suegra de un disparo, en lugar de a martillazos... porque las suegras son todas iguales...(34) Mi cabeza se partía pensando esto mientras saludaba a mi amigo e intentaba inventar una excusa para que no se acercara al maletero. Ya se encaminaba a la parte trasera de mi vehículo cuando sonó la radio de su coche patrulla y su compañero le hizo señales para que se acercara. (35) Mi mano temblaba al encender el cigarrillo, no veía el momento para continuar el viaje. Al terminar la comunicación en su coche comentó algo con su compañero y me miró largamente. (36) Mi corazón empezó a latir aceleradamente, en mi imaginación veía cómo se acercaba al coche, abría el maletero y descubría el pastel..... no sabía si anticiparme y cerrarlo o esperar que la suerte me acompañara y aquella llamada le obligara a marcharse.(37).Le sonreí he intenté tranquilizarme.Me miré las manos nerviosa y ví que tenía una mancha de sangre en el dorso de la mano....¡Dios mío.....! ¿La habrá visto?. Las piernas empezaron a temblarme , escondí las manos como pude....Él se acercaba lentamente y yo estaba muerta de miedo............(38). " No seas tan descuidada, no se puede ir por ahí con el maletero abierto", me dijo. Torcí la boca en una mueca que se suponía era una sonrisa, mientras restregaba mi mano ensangrentada dentro del bolsillo del pantalón. Se dio la vuelta, se acercó al maletero y cuando ya hasta el aire empezaba a faltarme, de un golpe seco lo cerró.Luego se volvió otra vez hacía mí.(39)Sus oscuros ojos almendrados , los mismos que recordaba de aquellos momentos de juego y complicidad que habíamos compartido durante parte de nuestra infancia y adolescencia,se detuvieron en el dorso de mi mano ...¡Estás herida!- se sorprendió.(40) Le dije que me había herido con el cierre del maletero y, no sé si le resultó convincente mi explicación, pero su mirada se detuvo un instante en mis ojos, y su boca se posó en la mía fundiéndose en un apasionado beso. (41) Mientras me besaba y saboreaba la dulzura de sus labios, una lágrima se deslizaba por mi mejilla, no pudiendo evitar que mi mente volviera a recuerdos tan tiernos y tan lejanos... (42) Es curiosa la vida, pensé, en estos momentos de angustia ha venido a mi un encuentro del pasado. Será un mensaje de ultratumba de la bruja riéndose de lo que me perdí?(43) La lágrima que caía fue acompañàndose de muchas más, y más, y más y una congoja repentina salió de mi garganta. -Qué te pasa mujer, por qué lloras así?! (44) - Es que...hip...es que... me gustaría irme contigo a lo oscuro a hacer cochinadillas, pero tu compañero nos está mirando de una forma muy lasciva desde el coche y me da no sé qué... Además, acabo de matar a mi suegra y la llevo envuelta en plástico en el maletero...buaaaa, buaaaaa...(45)Tranquila, yo te ayudaré-dijo él. Llamó a su compañero para que se deshiciera del coche y el me llevó a su casa. Era un bloque de pisos muy alto y el vivía en el 9º piso. Cogimos el ascensor y no sé si era por la congoja o qué pero empecé a sentir mucho calor y sin pensármelo 2 veces me abalancé y le besé. Nos quitamos la ropa mutuamente y ...(46) , como si volviese a aquel tiempo en que eramos jóvenes llenos de pasión me entregué a sus brazos reviviendo todos esos momentos que guardaba como un gran tesoro en mi corazón, era lo único que mi suegra no fue capaz de manchar con sus palabras de desprecio y malas intenciones... aún así no podía evitar sentirme algo extrañada y el preguntarme ....(47) por qué el destino me llevó a una serie de eventos en sólo un par de horas, después de años de sufrir en silencio por mantener a mi familia unida y a mi esposo feliz pensando que su madre era la mujer perfecta, y yo... yo la esposa que siempre estaba ahí, aguantando en silencio el veneno de aquella mujer, pero saqué de mi mente todas esas ideas y volví a mi momento, porque eso era... mi momento, ya a estas alturas, independiente de las consecuencias, por fin sentí libertad en cuerpo y alma...(48) y cerrando mis ojos volé, volé como nunca y en esas apasionadas horas me olvidé de ella, solo pensé en mi, solo en mi y en él, soñando en un milagro que no nos separara nunca más... Cuando de pronto suena su celular, era la policia, su amigo, el que se llevó el auto se estrelló y explotó... 49)se hizo tan lento el colgar del teléfono...vi su cara contraída por la sorpresa y el miedo,pero no me conmovió, al contrario,algo dentro mí empezó a brotar a borbotones: una risa imparable,entre satisfecha y angustiada,una risa de grandes carcajadas; esas que abundaban antes de que ella llegara a amargarme la vida. Mientras más pensaba en todo lo ocurrido, yo más reía, ¿acaso me premiaban desde el infierno por haber mandado de vuelta a esa vieja? 50) De pronto sentí que me atragantaba con mi propia risotada, que no podía respirar, que la vida se me escapaba sin remedio entre los brazos de mi amante. Y así fue como morí, con un rictus hilarante en los labios y un extraño sabor a óxido de martillo, mezclado con sangre, en el paladar. El sabor del arrepentimiento, ¿tal vez?.



El título de la entrada está en italiano en honor a Gianni Rodari,
maestro en esto de inventar juegos de fantasía para crear historias.

that old feeling




estás donde ya no te busco

Yo estoy donde ya no me buscas


Y no por ello hemos dejado

de estar

ni de encontrar

-no hablo de encontrar(nos)-


No hemos dejado de vivir

(estando)

uno sin el otro

*

Ya no te busco más

Ya no me buscas

sous la lune



CADA DÍA LO INTENTABA,

POR TODOS LOS MEDIOS...


PERO NI SIQUIERA EL AIRE DE LOS GLOBOS

HACÍA QUE SE ELEVARA HASTA LOS CIELOS


UN DÍA CONOCIÓ LA MAGIA DEL DESEO,

Y ENTONCES DESCUBRIÓ SUS ALAS,

Y LOGRÓ CUMPLIR SU SUEÑO:




Y, CON ALAS DE MADERA Y TINTURAS

-PALETA DE COLORES COMO NINGUNA-

AL FIN,

LA NIÑA PINTÓ LA LUNA.



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La Galería de Arte del Pequeño Cabaret Ambulante les ofrece, en esta ocasión, una selección de fantásticas obras de Duy Huynh(léase Yee Wun).

Me apasiona, me revuelve, me envuelve..., me eleva.

No se imaginan cuánto me ha costado elegirlas... las quiero todas para mí, todas sus obras, pero no cabían todas en mi poema...


tir nan og

Queridos espectadores, el Cinéma Lumière del cabaretito estrena Julio con un emotivo cortometraje, un delicioso trabajo de fin de curso en la francesa "Ecole Emile Cohl". No sé mucho más de él, pero siéntanlo muy dentro, deléitense y jueguen a interpretarlo.



Por que nuestros muertos vivan como pájaros,
con L de Libertad en las aLas,
sobrevoLando feLices nuestras aLmas.


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Para los celtas el Tir Nan Og significa el País de la Eterna Juventud, el País de las Maravillas, la Fuente de la Salvación o la Isla de las Bendiciones. Es un lugar donde no existe la muerte, la vejez, la enfermedad ni la tristeza. Canciones, banquetes y bailes son sus diversiones, y el tiempo transcurre con tanta rapidez que cientos de años se confunden con unos días. Los celtas no temían a la muerte porque sus espíritus se iban al Tir Nan Og.


A mi padre,
que sigue viendo la vida a través de mis ojos
sin dejar de protegerme con sus alas.