-Gracias por compartir y dar a este pequeño reino ambulante corazón y alas propias. Bienvenidos-
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ESPECTÁCULOS EN CARTEL


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mirar (se)

Imagen de Aileen Posada




ME MIRAN 

DE ARRIBA ABAJO

QUIENES DEBERÍAN MIRARSE 

DE DENTRO AFUERA

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Amor

Autorretrato en homenaje a Frida Kahlo

"Mereces un amor que te quiera despeinada,
con todo y las razones que te levantan de prisa,
con todo y los demonios que no te dejan dormir.


Mereces un amor que te haga sentir segura,
que pueda comerse al mundo si camina de tu mano,
que sienta que tus abrazos van perfectos con su piel.

Mereces un amor que quiera bailar contigo,
que visite el paraíso cada vez que mira tus ojos,
y que no se aburra nunca de leer tus expresiones.

Mereces un amor que te escuche cuando cantas,
que te apoye en tus ridículos,
que respete que eres libre,
que te acompañe en tu vuelo,
que no le asuste caer.
Mereces un amor que se lleve las mentiras,
que te traiga la ilusión,
el café y la poesía."

(Frida Kahlo)

habría que


Texto de Thierry Lenain publicado por Kókinos




El niño estaba sentado en su isla.

Miraba el mundo y reflexionaba.


Vio las guerras.

Y se dijo que habría que pintar de colores
los uniformes de los soldados,
y de sus cañones y fusiles
hacer ramas para los pájaros
y flautas para los pastores.

El niño vio el hambre.
Y se dijo que habría que atrapar las nubes
con un lazo y hacerlas llover sobre los desiertos.
Y habría que llenar los cauces de los ríos
de agua y de leche.

El niño vio la miseria.
Y se dijo que habría que aprender a sumar,
a restar y a multiplicar, y después a dividir.
Habría que aprender a compartir el dinero,
el pan, el aire y la tierra.

El niño vio a los poderosos
comer, dar órdenes, proclamar y decretar.
Y se dijo que habría que abrirles los ojos
o expulsarles.

El niño vio el mar
y se dijo que habría que limpiarlo.
Y después sentarse frente a él, sólo para soñar.

El niño vio los bosques.
Y se dijo que sería bueno pasear, aventurarse en ellos
y escribir historias en las que perderse,
y después tumbarse sobre la hierba a escucharlas.

El niño vio las lágrimas.
Y se dijo que habría que aprender a abrazarse,
a no tener miedo de los besos.
Habría que aprender a decir te quiero
aún sin haberlo escuchado jamás.

El niño levantó la cabeza.
Vio la luna con una bandera plantada en su frente.
Y se dijo que habría que arrancársela
y después pedirle perdón.

El niño miró el mundo
por última vez desde su isla.
Y entonces decidió...
...nacer.



sangre del uniVerso



Nada de vértigos astrales y desconocidas piedras preciosas. 
Nada de forzosos extrañamientos poéticos, de falsos ritos.
Hablaré de la tierra consagrada por el abuelo en el centro de mi infancia.
De su olor a lluvia o a vida cuando el amanecer me llama a la ventana,
y el brillo del mundo me devuelve su frase:
Písala con los pies descalzos. La energía que asciende por tu cuerpo
te hermana con el resto del universo.
Y aún, cuando recorro los andenes solos y oscuros y el viento
acecha en mis oídos refrescando el acalorado monólogo,
un lejano olor a peces me recuerda el mar.
Y busco un pedazo de camino y quiero olerlo.
Y quiero pisarlo.
Y aunque no es de tierra, la piel de mis pies toca el mundo.
Y mi sangre vuelve a ser parte de la sangre del universo.

- "Pisar la tierra con los pies descalzos", de Elvira Alejandra Quintero-

el instante mágico

 Sólo cuando estoy en el escenario, con el público delante y el personaje en el alma, puedo vivir en "el aquí y ahora". Durante la actuación no hay dolor, ni miedo, ni necesidades ni expectativas. No hay pasado ni futuro. Todo es vivenciar ese instante mágico, estar en el placer del aquí y ahora. Por eso amo tanto actuar, porque es una terapia sanadora, como todo arte en general.  Más que artistas (actores, músicos, pintores...) somos arteSanos. Sanamos al espectador, trasladándole también a ese estado, y nos autosanamos durante el proceso creativo y el éxtasis catártico de la representación. Lo complicado es extrapolar esa sensación, ese estado puro, a la vida real; lo difícil empieza cuando uno se baja del escenario.  
Chus Álvarez (Madame Vaudeville)


 -Imagen de uno de mis instantes mágicos. Fuente: Revista Gallega de Teatro, nº76- 


Quiero compartir ahora este maravilloso texto sobre los artistas, el cual además de reforzar mi visión personal sobre este "instante mágico", explica por qué nuestro trabajo, más que una profesión, es una forma de vida:

"Los artistas son de las personas más dinámicas y llenas de valor sobre la faz de la Tierra. Tienen que lidiar con más rechazos en un año que lo que la mayoría de las personas en toda su vida. Cada día se enfrentan al reto financiero de vivir con trabajos temporales, con la falta de respeto de la gente que cree que deben obtener trabajos “reales”, y su propio miedo a no volver a trabajar nunca más.
Cada día tienen que ignorar la posibilidad de que esa visión a la que han dedicado toda su vida sea un sueño muy lejano. Con cada año que pasa, muchos de ellos ven cómo las demás personas de su edad obtienen los valores de una vida normal: el coche, la familia, la casa, el nido…
Pero ellos se mantienen aferrados a su sueño sin importarles los sacrificios. ¿Por qué? Porque los artistas están dispuestos a dar su vida entera a un momento, a aquella línea, risa, gesto, o a aquella interpretación que le robe el alma al público. Los artistas son seres que han probado el néctar de la vida en ese momento detenido en el tiempo, cuando entregaron su espíritu creativo y tocaron el corazón de alguien más.
En ese instante estuvieron más cerca de la magia, del cielo y la perfección, de lo que nadie jamás podrá estar. Y en sus corazones saben que el dedicarse a ese momento vale mil vidas más".
 David Ackert. Fragmento de "La vida del artista"



el edén

(Proyecto O Couso)



O Couso somos todos. Y no es una frase manida, es la realidad. 
Somos uno, una familia,  una comunidad (como unidad). 
O Couso te da raíces y alas para volar.

Estar en O Couso es ser uno mismo sin juicios, sin expectativas, sin malas palabras, sin malicia. 
Es ser uno mismo con juicio, con expectativas, con pocas palabras, como
Alicia (en el país de las maravillas). 

Estar en O Couso es ser un espejo y vivir sin espejos. 
No hay egos. No hay prisa. 
No hay luz artificial, no hay una ducha al uso ni agua corriente, 
pero hay luz en las almas, baños de amor y agua siempre. 
Hay naturaleza y belleza. 
Hay inspiración y hay "un ahora" vivo en la  mente.

Hay personas, amigos, familia, dones y talentos.
Hay gallinas ponedoras, la gata Gaia y el perro Geo.
Hay piedras antiguas con forma de pazo y mil historias dentro.
Hay un mandala de tierra, huerto-espiral de alimentos. 
Hay  luz y calor, convertidos en leña y fuego.
Hay agua de pozo, de manantial y de lluvia en invierno.
Hay una ermita, palabras, silencio. Un mirarse dentro.
Hay consejos, cariño, trabajo y hasta baños secos.
Hay puertas abiertas, corazones libres, abrazos llenos.
Hay flores, árboles ancianos, cuarzos blancos y sueños.

Utopía se escribe con U de Universo, 
y este Universo Utópico existe y es todo nuestro. 
Vuestro.





(Fotos tomadas por mí en una de mis estancias en O Couso, 
comunidad utópica ubicada en Samos, Sarria, Lugo, Galicia, España)

* Pinchad aquí si queréis conocer mejor el proyecto: O COUSO *

reglas de loba para la vida

Ilustración de Evan Myers


1/ Comer
2/ Descansar
3/ Vagabundear en los períodos intermedios
4/ Ser fiel
5/ Amar a las hijas y a los hijos
6/ Meditar a la luz de la luna
7/ Aguzar el oído
8/ Cuidar de los huesos
9/ Hacer el amor
10/ Aullar a menudo

(Clarissa Pinkola Estés)